La Monastrell —Mourvèdre en Francia, Mataró en otros mapas— es la uva que define Jumilla. Piel gruesa, racimo compacto, maduración tardía. Necesita sol y no teme la sequía. En el altiplano da tintos de fruta negra, especias y un tanino que, bien criado, se vuelve terciopelo.

Joven o de guarda

En joven es jugosa, de mora y pimienta. Con meses de roble —cuatro, doce, a veces más— gana cacao, vainilla y un final largo. En Delampa recorre toda la casa: Éxodo, Mr Jenares, la gama Delampa, el 50 años y el Centenario.

Cómo servirla

Entre 15 y 17 °C. Si está muy fría, se cierra; si está caliente, el alcohol se adelanta. Con cordero, gazpacho jumillano, quesos curados o una mesa sin prisas.