La temperatura de servicio cambia un vino más que muchos accesorios. Demasiado frío: se calla. Demasiado caliente: el alcohol se adelanta y la fruta se emborrona.
Guía breve de la casa
Blancos y rosados: 7 a 10 °C. Tintos jóvenes: 14 a 16 °C. Crianzas y reserva de Monastrell: 15 a 17 °C. El «temperatura ambiente» de un piso en agosto no sirve.
Un truco honesto
Si el tinto está caliente, veinte minutos en la nevera. Si el blanco está helado, cinco minutos fuera. La copa en la mano hará el resto.