El Verdejo es el blanco de la sed. Hierba, hinojo, cítricos, un amargor elegante al final. En una casa de tintos, es el contrapunto: la botella que se abre cuando el calor aprieta o el aperitivo pide luz.

En la mesa

Anchoas, ensaladas, pescado a la plancha, quesos de cabra. Temperatura baja —7 a 9 °C— y copa no demasiado ancha, para no perder el aroma.