La vendimia no es una fecha fija. Es la decisión de cortar cuando el grano tiene azúcar, acidez y pepita madura. En Jumilla suele caer a finales de verano o principios de otoño; la Monastrell, tardía, pide paciencia.

Secano y criterio

Un año seco adelanta; un septiembre fresco retrasa. El enólogo prueba el mosto en el campo, no solo el mostímetro. Vendimiar demasiado pronto da verde; demasiado tarde, mermelada.

En la casa

Tres generaciones han aprendido a no precipitarse. La visita a bodega cuenta ese gesto: del racimo al depósito, sin teatro, con el mismo pulso de 1922.